jueves, 21 de abril de 2016

El Evangelio y los evangélicos



El Evangelio y los evangélicos
Mostrar la Verdad del Evangelio tal cual es, en un ambiente ecuménico, de amor al hermano y a la verdad Al ver el titulo de este tema posiblemente algunos podrían pensar que se trata de algo ofensivo, pero no es así. El objetivo de esta enseñanza no es atacar ni ofender a nuestros hermanos evangélicos. Mi deseo es simplemente mostrar la Verdad del Evangelio tal cual es, en un ambiente ecuménico, de amor al hermano y de amor a la verdad.
Jesucristo dijo: "La Verdad los hará libres" Jn 8,32 y es esa Verdad la que queremos proclamar sin comentarios, ni interpretaciones, ni agregados. Queremos proclamar el Evangelio completo de Nuestro Salvador y Señor Jesucristo.
Si eres evangélico compara todas las citas que damos en tu misma Biblia, la Reina Valera, que es la que usamos en este tema, y ora para que Dios te ilumine y te guíe hacia la verdad plena. Si eres católico, dale gracias a Dios y ora para que puedas vivir como un autétentico cristiano siguiendo el Evangelio de Jesucristo. En este tema te darás cuenta como lo que muchos hermanos separados proclaman en folletos, radio y televisión no es sino simplemente el Evangelio según los 'evangélicos'. En la columna izquierda encontrarás las frases comunes de muchos evangélicos y en la derecha lo que realmente dice la Sagrada Escritura.
Son las 12 verdades del Evangelio que como auténticos cristianos debemos de conocer.
Los 'evangélicos' dicen:
1.- Ya soy salvo y si muero me voy al cielo, no puedo perder la salvación.
El Evangelio enseña:
1.- Mas el que perseverare hasta el fin, ese se salvará" Mt 24,13
Los 'evangélicos' dicen:
2.- Soy salvo solo por la fe, las obras ni la obediencia nos salvan.
El Evangelio enseña:
2.- "No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos mucho milagros?
Y entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad."
Mt 7,21-23
"Y cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con Él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria. Y serán reunidas delante de Él todas las gentes: y los apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas á su derecha, y los cabritos á la izquierda. Entonces el Rey dirá á los que estarán á su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fuí huésped, y me recogisteis; Desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis á mí. Mt 25,31-36
Los 'evangélicos' dicen:
3.- Cristo no está presente en la Eucaristía eso es solamente algo simbólico.
El Evangelio enseña:
3.- "Yo soy el pan vivo que he descendido del cielo: si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. Entonces los Judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos su carne á comer?"
Jn 6,51-52
"Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no comiereis la carne del Hijo del hombre, y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en Él. Jn 6,53-56
"Y muchos de sus discípulos oyéndolo, dijeron: Dura es esta palabra: ¿quién la puede oir?
Jn 6,60
"Desde esto, muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con Él".
Jn 6,66
"Dijo entonces Jesús á los doce: ¿Queréis vosotros iros también? Y respondióle Simón Pedro: Señor, ¿á quién iremos? tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6,67-68
Los 'evangélicos' dicen:
4.- Hay que confesarse directo con Dios, no con hombres pecadores.
El Evangelio enseña:
4.- "Entonces les dijo Jesús otra vez: Paz á vosotros: como me envió el Padre, así también yo os envío. Y como hubo dicho esto, sopló, y díjoles: Tomad el Espíritu Santo:
A los que remitiereis los pecados, les son remitidos: á quienes los retuviereis, serán retenidos. Jn 20,21-23
"De cierto os digo que todo lo que ligareis en la tierra, será ligado en el cielo; y todo lo que desatareis en la tierra, será desatado en el cielo. Mt 18,18
Los 'evangélicos' dicen:
5.- No hay que llamarle 'Padre a nadie' la Biblia lo prohibe.
El Evangelio enseña:
5.- "Entonces Él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía á Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama. Lc 16,24
"Los mandamientos sabes: No matarás: No adulterarás: No hurtarás: No dirás falso testimonio: Honra á tu padre y á tu madre. Lc 18,20
"Me levantaré, é iré á mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti". Lc 15,18
Los 'evangélicos' dicen:
6.- Todo esta escrito en la Biblia, si no esta escrito no vale.
El Evangelio enseña:
6.- "Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, que si se escribiesen cada una por sí, ni aun en el mundo pienso que cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén. Jn 21,25
"Y les dijo: Id por todo el mundo; predicad el evangelio á toda criatura. Mc 16,15
"Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, obrando".Mc 16,20
Los 'evangélicos' dicen:
7.- No hay que bautizar a los niños, ellos no lo necesitan. Además, debe de hacerse sumergido en un río porque Jesucristo recibió el Espiritu Santo cuando bajó al agua.
El Evangelio enseña:
7.- " Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es". Jn 3,5-6
Y luego, saliendo del agua, vió abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma, que descendía sobre Él" Mc 1,10.
Los 'evangelicos' dicen"
8.- María es una mujer como otras, no hay que venerarla pues la Biblia no lo menciona.
El Evangelio enseña:
8.- "Y entrando el ángel á donde estaba, dijo, ¡Salve, muy favorecida! el Señor es contigo: bendita tú entre las mujeres". Lc 1,28
"Y aconteció, que como oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fué llena del Espíritu Santo, Y exclamó á gran voz, y dijo. Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre". Lc 1,41-42
"Porque he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones".
Lc 1,48
Los 'evangélicos' dicen:
9.- María no puede hacer nada porque esta muerta igual que los santos, y además la Biblia no dice que pueda interceder.
El Evangelio enseña:
9.- "Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. Mt 22,32
"Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesús.Mc 9,4
"Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: Vino no tienen. Y dícele Jesús: ¿Qué tengo yo contigo, mujer? aun no ha venido mi hora. Su madre dice á los que servían: Haced todo lo que os dijere... Y como el maestresala gustó el agua hecha vino".Jn 2,3-9
Los 'evangélicos' dicen:
10.- No hay que decir las mismas palabras al orar como en el Rosario. Repetirlas no es bíblico.
El Evangelio enseña:
10.- "Y(Jesús) volviéndose á ir, oró, repitiendo las mismas palabras. Mc 14,39
Los 'evangélicos' dicen:
11.- Todos los apóstoles fueron iguales. Eso del Papa es un invento que no está en la Biblia. Pedro fue igual que los once.
El Evangelio enseña:
11.- "Y le trajo á Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás: tú serás llamado Cephas (que quiere decir, Piedra)". Jn 1,42
"Mas yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Y á ti daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que ligares en la tierra será ligado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos. Mt 16,18-19
"Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandaros como á trigo; Mas yo he rogado por ti que tu fe no falte: y tú, una vez vuelto, confirma á tus hermanos. Lc 22,31-32
"Y vino y los halló durmiendo; y dice á Pedro: ¿Simón, duermes? ¿No has podido velar una hora? Mc 14,37
"Y cuando hubieron comido, Jesús dijo á Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que estos? Dícele; Sí Señor: tú sabes que te amo. Dícele: Apacienta mis corderos.
Vuélvele á decir la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Respóndele: Sí, Señor: tú sabes que te amo. Dícele: Apacienta mis ovejas.
Dícele la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Entristecióse Pedro de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y dícele: Señor, tú sabes todas las cosas; tú sabes que te amo. Dícele Jesús: Apacienta mis ovejas.Jn 21,15-17
Los 'evangélicos' dicen:
12.- La Iglesia no importa, solo Cristo salva. Da lo mismo estar en cualquiera. Lo único necesario es aceptar a Cristo no a la Iglesia.
El Evangelio enseña:
12.- "El que á vosotros oye, á mí oye; y el que á vosotros desecha, á mí desecha; y el que á mí desecha, desecha al que me envió. Lc 10,16
"El que os recibe á vosotros, á mí recibe; y el que á mí recibe, recibe al que me envió. Mt 10,40
"Por tanto, si tu hermano pecare contra ti, ve, y redargúyele entre ti y Él solo: si te oyere, has ganado á tu hermano. Mas si no te oyere, toma aún contigo uno ó dos, para que en boca de dos ó de tres testigos conste toda palabra. Y si no oyere á ellos, dilo á la Iglesia: y si no oyere á la Iglesia, tenle por étnico y publicano. Mt 18,15-17
""Mas yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Mt 16,18
Así que, adelante hermano. Es tiempo de decidirnos a aceptar El Evangelio Completo de Jesucristo tal como esta y no adaptarlo según el gusto de cada quien.
Jesucristo dijo:
"Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la Roca"
Mt 7,24
Si eres evangélico, esa es la invitación de parte de Nuestro Señor. Si eres católico, esa es la invitación de parte de Nuestro Señor. Vívelo, para ser un auténtico cristiano.
De mi parte, como católico, en vez de las creencias de los grupos evangélicos, mejor prefiero la enseñanza del Evangelio. Aunque al hacer esto suceda como el Apóstol Pablo dijo:
¿Es que me he vuelto enemigo de ustedes por decirles la verdad? Gal 4,16
Que la Virgen María interceda por cada uno de nosotros para ser fieles al Evangelio de su Hijo Jesucristo y ser fieles a la Iglesia que El fundó: La Católica.

! Dios es Uno y Trino.!

¿Qué significa que Dios es
Uno y Trino?
Significa que Dios es uno solo, pero que en Dios hay Tres Personas, distintas entre sí, que tampoco se reparten la única divinidad, sino que cada uno de ellas es enteramente Dios (cf. CIC 253-254).
Se trata del misterio de la Santísima Trinidad, misterio central de la fe y de la vida cristiana. Es el misterio de un solo Dios en tres Personas, misterio imposible de entender y de captar cabalmente, menos aún de explicar, pues se trata de la esencia misma de Dios. Y ésta es una verdad que sobrepasa infinitamente las capacidades intelectuales del ser humano.
Cuéntase que mientras San Agustín se encontraba en la playa preparándose para dar una enseñanza sobre el misterio de la Santísima Trinidad, vio a un niño tratando de vaciar el agua del mar en un hoyito que había hecho en la arena. Al preguntarle San Agustín qué estaba haciendo, el niño le respondió que estaba tratando de vaciar el mar en el hoyito, a lo que le contestó el Santo: “Pero, ¡estás tratando de hacer una cosa imposible!” Y el Niño le replicó: “No más imposible de lo que es para ti entender o explicar el misterio de la Santísima Trinidad”. Y con estas palabras el Niño desapareció.
Así es nuestro intelecto: tan limitado como es el hoyito para contener el agua del mar, sobre todo cuando trata de explicarse verdades infinitas como el misterio Trinitario.
Es por ello que el misterio de la Santísima Trinidad no puede ser conocido a menos de que Dios nos lo dé a conocer. Y Dios nos lo ha dado a conocer al revelarse como Padre, como Hijo y como Espíritu Santo: Tres Personas distintas, pero un mismo Dios.
Sin embargo, lo importante de este misterio central de nuestra fe no es explicarlo, sino vivirlo. Y aquí en la tierra somos llamados a participar de la vida de Dios Trinitario (Dios Uno y Trino) de una manera velada, incompleta, pero en el Cielo podremos vivirlo a plenitud, porque veremos a Dios tal cual es.
Aunque las Tres Divinas Personas son inseparables en su ser y en su obrar, al Padre se le atribuye la Creación, al Hijo la Redención y al Espíritu Santo la Santificación. Es así como el Espíritu Santo en su obra de santificación en cada uno de nosotros, nos va haciendo cada vez más semejantes al Hijo, y el Hijo nos va revelando al Padre y nos va llevando a El.“Nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquéllos a quienes el Hijo se los quiera dar a conocer” (Mt. 11, 27).   San Simon dice: El Padre es la casa del cielo,el Hijo es la puerta de la casa del cielo y el Espiritu Santo es la Llave que habre la Puerta de la casa del Cielo.

! Fin de curso del primer año.!





Liturgia de las Horas

CATECISMO DE LA IGLESIA CATOLICA
-Liturgia de las Horas #1174-1199 

Los fieles que celebran la Liturgia de las Horas se unen a Cristo, nuestro Sumo Sacerdote, por la oración de los salmos, la meditación de la Palabra de Dios, de los cánticos y de las bendiciones, a fin de ser asociados a su oración incesante y universal que da gloria al Padre e implora el don del Espíritu Santo sobre el mundo entero. 
-
Cat. #1196
Liturgia de la Horas 
-
Ordenación General
Breviario -El libro. Qué es.
Invitatorio
Enlaces Liturgia de las Horas -Aciprensa. Texto completo para todos los días del ciclo. OficioDivino.org -Catolicos.org LiturgiaDeLasHoras.org
 Liturgia de las Horas  -Trinidad
Liturgia -Nuestra pag. de liturgia

sábado, 2 de abril de 2016

! TEOLOGÍA TRINITARIA EN EL MEDIEVO.!

TEOLOGÍA TRINITARIA EN EL MEDIEVO
El mundo medieval es en esencia, una repetición del pensamiento de San Agustín, al menos durante los primeros siglos. Suelen interpretarlo correctamente, pero no faltan deducciones provenientes de otras categorías culturales distintas, reductoras del genio originario. En los siglos finales, en la Baja Edad Media, San Agustín entra en crisis, y sin oponerse radicalmente a su teología, va siendo progresivamente dejado al margen. El movimiento cultural novedoso es la Escolástica, que tiene su campo de desarrollo en las Universidades. La teología es influida por el método Escolástico, y es singularmente afectada por la síntesis y aceptación que se va haciendo progresivamente de Aristóteles en el cristianismo. Santo Tomás de Aquino será el máximo intérprete y traductor de Aristóteles, que lo cristianiza en lo que puede. Su "Summa Theologica" es un monumento ineludible para las teologías posteriores, una obra del siglo XIII, y con un pensamiento muy distinto al de San Agustín. Vemos algunos autores de todos estos siglos.
San Anselmo de Caterbury, en el siglo XI, hace defensa de lo trinitario frente a Roscelino, que reducía la Trinidad a una cuestión nominal. Rompe la unidad divina de las tres personas que aparecen en su pensamiento como seres separados. San Anselmo responde diciendo cómo nosotros podemos distinguir en toda persona divina lo que es común a las otras dos personas, o sea, la esencia, con la cual cada persona se identifica, y lo que es propio de cada una de las personas. También habla del Espíritu en su procedencia, del Padre y del Hijo, frente al mundo ortodoxo.
De la misma época es también Pedro Abelardo que rechaza a Roscelino, y que al igual que la Iglesia lo condena. Su argumento es la predicación de la divinidad de cada persona, el Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu es Dios, no es una convención arbitraria, como lo había entendido Roscelino de Compiègne, sino que indica el mismo estado y condición. Su exceso de celo le llevó a otras imprecisiones como presentar las personas trinitarias como aspectos o modos, incurriendo en un cierto sabelianismo, que fue criticado a su vez por San Bernardo. Hugo de San Víctor, siglo XII, vuelve al espíritu de San Agustín, y afirma la necesidad de emplear el término persona como más apto de lo que en la Trinidad no puede ser ni sustancia ni accidente.
Ya en plena escolástica, con San Buenaventura, el misterio trinitario va a tener una correspondencia con las facultades del alma, y así, reduciendo a la psicología de los clásicos, se aprecia como el Padre se corresponde con la memoria, el Hijo con la inteligencia y el Espíritu con la voluntad; siendo tres personas, son un sólo Dios, igual que el alma es una sola, pero con tres facultades. Estas tesis psicológicas tiene repercusiones para la explicación del orden sobrenatural, puesto que la gracia es una elevación del alma. En ésta cuestión sigue la terminología de San Agustín, pero el de Hipona está muy lejos de una intención psicologista, su Trinidad reviste un carácter más ontológico vital que racional. En San Buenaventura las procesiones trinitarias las ilustra al igual que Dionisio el Areopagita, el bien es difusivo por si mismo. El Padre eterno se difundiría necesariamente en el Hijo, y de la misma forma que un padre amante tiende a perpetuarse en su hijo, así el Padre eterno engendraría al Hijo, y los dos se amarían con un amor sustancial o esencial que es el Espíritu Santo, espiración del amor. El problema es la necesidad trinitaria, que parece estar sometida a categorías espacio-temporales, impropias de la eternidad divina de las personas. San Agustín había criticado algo de esto, como también lo hará Santo Tomás: ninguna procesión de las criaturas representa con perfección la generación divina, porque las dos procesiones divinas son para nosotros un misterio en sentido estricto.
Santo Tomás de Aquino analiza la esencia divina, Dios es puro ser y su esencia es existir. Por eso la Trinidad la estudia desde las dos procesiones eternas inmanentes, reveladas en la Escritura. La primera de ellas se ilustra desde la analogía de la generación del verbo mental en la inteligencia creada; la segunda desde la analogía de la espiración amorosa por parte de la voluntad creada. Sus fuentes principales son San Agustín y Ricardo de San Víctor, llegando al desarrollo trinitario más profundo, aunque excesivo en cuanto sus categorías terminológicas y especulativas.
Duns Escoto, de finales del siglo XIII, elaboró también un tratado sobre la Trinidad, en la que coordina las tradiciones agustiniana y la tomista, con las procesiones inmanentes del alma humana. Tropieza de nuevo con la necesidad de las procesiones divinas, como le sucediera a San Buenaventura.
Sustancialmente el Medievo no va a cambiar nada de lo expuesto en los dogmas, ya perfectamente fijados y válidos en los Concilios Ecuménicos de siglos anteriores. Lo que sí hacen es interpretar e ir más lejos con la doctrina de San Agustín. Incorporan nuevas separaciones y distinciones filosóficas, que serán decisivas para el curso del saber teológico, como la distinción y separación entre natural y sobrenatural. La ontología trinitaria de San Agustín, llena de vitalidad, se acaba entendiendo como la psicología aristotélica más clásica. Lo que en el de Hipona era "ser como vivir", es traducido ahora como psicología racional.
En la Trinidad, las analogías a Dios se atribuían sin tiempo ni especie, y así el Hijo procedía del Padre por generación espiritual, sin tiempo ni espacio, pero ahora la definición de Santo Tomás de Aquino del ser dice que "procede de otro ser como principio viviente y le comunica su misma naturaleza". Es un intercambio que tiende a racionalizar el Misterio trinitario, la frescura de San Agustín se va perdiendo en disquisiciones más racionalistas. Esta situación nos lleva incluso a la interpretación actual de San Agustín, frecuentemente entendida con el espíritu medieval que no le corresponde. 






El Rapto es un concepto errado....y antibiblico

Diplomado de Apologética                                                                                                                                          Todo católico debería estar en capacidad de poder defender aquello en lo que cree, pero para poder defender tu fe tienes que conocerla. El Rapto es un concepto errado....
El Rapto en definitiva es un concepto equivocado sobre la Segunda Venida de Jesús y una
interpretación errónea a las palabras de Jesús sobre el fin del mundo,este acontecimiento se conoce como El Rapto sujeto a la Gran Tribulación.
Es un término que utiliza en demasía la iglesia protestante y dado a que es en esa vertiente del cristianismo que se difunde con más fuerza tal acontecimiento para dar un análisis completo sobre el asunto tendríamos que entrar en materia teologal relacionado al milenarismo y sus implicaciones, no obstante trataré de dar un toque menos técnico y de mayor comprensión para que podamos entender la realidad de esta mal interpretación bíblica. Para ello estaré utilizando un artículo del P. Jordi Rivero y el Catecismo de la Iglesia Católica sobre el tema.
Este término Gran Tribulación se refiere al tiempo de persecución que se denota de las palabras de Jesús sobre el fin del mundo. En esto se hace alusión al rapto, no obstante antes de ir más a fondo en este asunto es necesario hacer notar que el término rapto para la Iglesia significa un anonadamiento, un éxtasis. Santa Teresa de Ávila lo define como: “arrobamiento, éxtasis o rapto, que todo es uno a mi parecer" (M 6,4 )                                                                                                                                       Su concepto se deriva del texto Paulino en II Cor 12,2-4. "si esto pasa en el cuerpo o no, yo no lo sabré decir; al menos ni juraría que está en el cuerpo ni tampoco que está el cuerpo sin alma" (M 6,5,8). La alusión a un rapto en la cual Jesús aparecerá en el cielo al final de los tiempos de forma invisible para raptar a la Iglesia es totalmente falso, Jesucristo vendrá al fin del tiempo pero será una venida visible y gloriosa que nadie podrá ignorar ( Ap 1,7) Será entonces cuando ocurrirá el juicio final; vivos y muertos serán llevados de este mundo a la presencia del Señor. No existirá un "rapto secreto" anterior al fin del mundo.

Objeciones contra "El Rapto"
1- El rapto se fundamenta en una errada interpretación de la Biblia.
Os decimos eso como Palabra des Señor: Nosotros, los que vivamos, los que quedemos hasta la Venida del Señor no nos adelantaremos a los que murieron. El Señor mismo, a la orden dada por la voz de un arcángel y por la trompeta de Dios, bajará del cielo, y los que murieron en Cristo resucitarán en primer lugar. Después nosotros, los que vivamos, los que quedemos, seremos arrebatados en nubes, junto con ellos, al encuentro del Señor en los aires. Y así estaremos siempre con el Señor.( -1 Tes. 4,15-17.)
Este pasaje se refiere al fin del mundo y no a una venida secreta anterior. S. Pablo demuestra que es el fin del tiempo: "Y así estaremos siempre con el Señor"
2-La creencia en "el rapto" no es bíblica.
La auténtica interpretación Bíblica no acepta novedades y el concepto del rapto no era conocido en la cristiandad hasta el siglo XVIII.
Como comienza la creencia en el rapto: La doctrina del rapto nace en el siglo XVIII. Un ministro Puritano llamado Increase Mather escribió sobre cristianos arrebatados por los aires antes de que el mundo fuera consumido por el fuego del juicio divino. Mas tarde otros publicaron ideas similares.

3- ¿Tres venidas de Jesucristo en vez de dos?
Según el esquema del rapto, faltan aun dos venidas de Cristo: Una para llevarse a los suyos en el rapto y otra venida al final del tiempo. Serían la Segunda y la Tercera Venida (la Primera fue en la Encarnación).
La verdad es que Cristo vino en su Primera venida y solo falta la Segunda Venida. Esta venida marcará el fin del mundo. Ese día Cristo reunirá a todos: A los que estén vivos para ese tiempo y también a los muertos los cuales resucitarán. Después de ese evento este mundo ya no existirá.
4- El rapto para evitar la tribulación: Falsa evasión del sufrimiento
Los que creen que el rapto será antes de la Gran Tribulación del Anticristo piensan que solo los malos van a sufrir ese tiempo de persecución. ¡Si esto fuese cierto, entonces el Anticristo no tendría a quien perseguir porque ya todos los fieles estarían con Cristo fuera de este mundo!
Olvidan que el sufrimiento tiene un profundo significado bíblico. El hecho es que Cristo sufrió y su Cuerpo Místico que es la Iglesia lleva una continua trayectoria de sufrimiento y persecución. Pero habrá una persecución final que será extraordinaria, antes del final. Los cristianos no pueden estar esperando un rapto prematuro sino que deben estar fortaleciéndose para vencer en la prueba.
Pablo relata ampliamente sus propios sufrimientos en la persecución de su tiempo y nos exhorta para que no tengamos miedo de morir por Cristo en las pruebas que ciertamente vendrán a la Iglesia y a cada creyente en particular. Por eso enseña que los que creyentes que sobrevivan la persecución del Anticristo y estén vivos cuando Cristo venga no tendrán ventaja sobre los que hayan muerto en la fe. Ambos grupos se reunirán con Cristo para siempre. (1 Tes 4,15-17).
Sobre este tema el Catecismo dice lo siguiente:
La última prueba de la Iglesia
675 Antes del advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que sacudirá la fe de numerosos creyentes (c Lc 18, 8; Mt 24, 12). La persecución que acompaña a su peregrinación sobre la tierra ( Lc 21, 12; Jn 15, 19-20) desvelará el "Misterio de iniquidad" bajo la forma de una impostura religiosa que proporcionará a los hombres una solución aparente a sus problemas mediante el precio de la apostasía de la verdad. La impostura religiosa suprema es la del Anticristo, es decir, la de un seudo-mesianismo en que el hombre se glorifica a sí mismo colocándose en el lugar de Dios y de su Mesías venido en la carne ( 2 Te 2, 4-12; 1Te 5, 2-3;2 Jn 7; 1 Jn 2, 18.22).
676 Esta impostura del Anticristo aparece esbozada ya en el mundo cada vez que se pretende llevar a cabo la esperanza mesiánica en la historia, lo cual no puede alcanzarse sino más allá del tiempo histórico a través del juicio escatológico: incluso en su forma mitigada, la Iglesia ha rechazado esta falsificación del Reino futuro con el nombre de milenarismo ( DS 3839), sobre todo bajo la forma política de un mesianismo secularizado, "intrínsecamente perverso" (cf. Pío XI, "Divini Redemptoris" que condena el "falso misticismo" de esta "falsificación de la redención de los humildes"; GS 20-21).
677 La Iglesia sólo entrará en la gloria del Reino a través de esta última Pascua en la que seguirá a su Señor en su muerte y su Resurrección (Ap 19, 1-9). El Reino no se realizará, por tanto, mediante un triunfo histórico de la Iglesia ( Ap 13, 8) en forma de un proceso creciente, sino por una victoria de Dios sobre el último desencadenamiento del mal ( Ap 20, 7-10) que hará descender desde el Cielo a su Esposa ( Ap 21, 2-4). El triunfo de Dios sobre la rebelión del mal tomará la forma de Juicio final ( Ap 20, 12) después de la última sacudida cósmica de este mundo que pasa ( 2 P 3, 12-13).Como pueden ver, no exista tal cosa como un Rapto sino que la Iglesia entrará en la Gloria de Dios mediante la imitación de Jesús quien se autodenominó Camino de Salvación, aquel que quiera llegar al Padre debe tomar ese único Camino a Él, nadie podrá lograrlo sino es mediante el seguimiento de Cristo. Eso implica un compromiso real y verás con el Evangelio, tomar nuestra Cruz y seguir sus pasos, hacer como Él hizo y cumplir con lo que nos mandó a cumplir.
"El Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre"; "verán al Hijo del hombre venir entre nubes"; "como el relámpago fulgurante bitilla de un extremo a otro del horizonte, así sucederá con el Hijo del hombre cuando llegue su día" (Mt. 16, 27; Mc. 13, 26; Lc. 17, 24). Estos pasajes bíblico vienen a evidenciar que el llamado Rapto no en bíblico pues hacen alusión a que todos conoceremos el momento de la Segunda Venida.
Aquí no podemos menos de reconocer rasgos de las esperanzas y especulaciones "apocalípticas", con un largo pasado tras sí, que revivieron con fuerza durante los años febriles que precedieron la ruina de Jerusalén. Los cristianos primitivos compartían muchas de estas esperanzas. Las discutían con angustia, como sabemos por escritos del Nuevo Testamento, fuera de los Evangelios. Se comprende que se asieran con avidez a cualesquiera palabras recordadas de su Señor, que parecieran tener alguna conexión con tales esperanzas. Pero se desvirtuó aquella esperanza en un pensamiento apocalíptico y excluyente que hace ver la Revelación como una falsa. Dios quiere que todos se salven y el milenarismo en sus dos acepciones indica que solo un grupo será llevado al Cielo o al Reino terreno. Esas dos acepciones del milenarismo tienen para muchos católicos que creen en el rapto una base en el Catecismo, ellos presentan estos numerales;
668 "Cristo murió y volvió a la vida para eso, para ser Señor de muertos y vivos" (Rm 14, 9). La Ascensión de Cristo al Cielo significa su participación, en su humanidad, en el poder y en la autoridad de Dios mismo. Jesucristo es Señor: Posee todo poder en los cielos y en la tierra. El está "por encima de todo Principado, Potestad, Virtud, Dominación" porque el Padre "bajo sus pies sometió todas las cosas"(Ef 1, 20-22). Cristo es el Señor del cosmos ( Ef 4, 10; 1 Co 15, 24. 27-28) y de la historia. En él, la historia de la humanidad e incluso toda la Creación encuentran su recapitulación (Ef 1, 10), su cumplimiento transcendente.                                                              669 Como Señor, Cristo es también la cabeza de la Iglesia que es su Cuerpo (cf. Ef 1, 22). Elevado al cielo y glorificado, habiendo cumplido así su misión, permanece en la tierra en su Iglesia. La Redención es la fuente de la autoridad que Cristo, en virtud del Espíritu Santo, ejerce sobre la Iglesia (Ef 4, 11-13). "La Iglesia, o el reino de Cristo presente ya en misterio", "constituye el germen y el comienzo de este Reino en la tierra" (LG 3;5).
670 Desde la Ascensión, el designio de Dios ha entrado en su consumación. Estamos ya en la "última hora" (1 Jn 2, 18; cf. 1 P 4, 7). "El final de la historia ha llegado ya a nosotros y la renovación del mundo está ya decidida de manera irrevocable e incluso de alguna manera real está ya por anticipado en este mundo. La Iglesia, en efecto, ya en la tierra, se caracteriza por una verdadera santidad, aunque todavía imperfecta" (LG 48). El Reino de Cristo manifiesta ya su presencia por los signos milagrosos (Mc 16, 17-18) que acompañan a su anuncio por la Iglesia (cf. Mc 16, 20).esperando que todo le sea sometido
671 El Reino de Cristo, presente ya en su Iglesia, sin embargo, no está todavía acabado "con gran poder y gloria" (Lc 21, 27; cf. Mt 25, 31) con el advenimiento del Rey a la tierra. Este Reino aún es objeto de los ataques de los poderes del mal ( 2 Te 2, 7) a pesar de que estos poderes hayan sido vencidos en su raíz por la Pascua de Cristo. Hasta que todo le haya sido sometido ( 1 Co 15, 28), y "mientras no haya nuevos cielos y nueva tierra, en los que habite la justicia, la Iglesia peregrina lleva en sus sacramentos e instituciones, que pertenecen a este tiempo, la imagen de este mundo que pasa. Ella misma vive entre las criaturas que gimen en dolores de parto hasta ahora y que esperan la manifestación de los hijos de Dios" (LG 48). Por esta razón los cristianos piden, sobre todo en la Eucaristía ( 1 Co 11, 26), que se apresure el retorno de Cristo ( 2 P 3, 11-12) cuando suplican: "Ven, Señor Jesús" (1 Co 16, 22; Ap 22, 17-20).
672 Cristo afirmó antes de su Ascensión que aún no era la hora del establecimiento glorioso del Reino mesiánico esperado por Israel (cf. Hch 1, 6-7) que, según los profetas (cf. Is 11, 1-9), debía traer a todos los hombres el orden definitivo de la justicia, del amor y de la paz. El tiempo presente, según el Señor, es el tiempo del Espíritu y del testimonio (cf Hch 1, 8), pero es también un tiempo marcado todavía por la "tristeza" (1 Co 7, 26) y la prueba del mal (cf. Ef 5, 16) que afecta también a la Iglesia( 1 P 4, 17) e inaugura los combates de los últimos días (1 Jn 2, 18; 4, 3; 1 Tm 4, 1). Es un tiempo de espera y de vigilia (Mt 25, 1-13; Mc 13, 33-37).
El glorioso advenimiento de Cristo, esperanza de Israel
673 Desde la Ascensión, el advenimiento de Cristo en la gloria es inminente ( Ap 22, 20) aun cuando a nosotros no nos "toca conocer el tiempo y el momento que ha fijado el Padre con su autoridad" (Hch 1, 7; cf. Mc 13, 32). Este advenimiento escatológico se puede cumplir en cualquier momento ( Mt 24, 44: 1 Te 5, 2), aunque tal acontecimiento y la prueba final que le ha de preceder estén "retenidos" en las manos de Dios ( 2 Te 2, 3-12).
674 La Venida del Mesías glorioso, en un momento determinad o de la historia se vincula al reconocimiento del Mesías por "todo Israel" (Rm 11, 26; Mt 23, 39) del que "una parte está endurecida" (Rm 11, 25) en "la incredulidad" respecto a Jesús (Rm 11, 20). San Pedro dice a los judíos de Jerusalén después de Pentecostés: "Arrepentíos, pues, y convertíos para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que del Señor venga el tiempo de la consolación y envíe al Cristo que os había sido destinado, a Jesús, a quien debe retener el cielo hasta el tiempo de la restauración universal, de que Dios habló por boca de sus profetas" (Hch 3, 19-21). Y San Pablo le hace eco: "si su reprobación ha sido la reconciliación del mundo ¿qué será su readmisión sino una resurrección de entre los muertos?" (Rm 11, 5). La entrada de "la plenitud de los judíos" (Rm 11, 12) en la salvación mesiánica, a continuación de "la plenitud de los gentiles (Rm 11, 25; cf. Lc 21, 24), hará al Pueblo de Dios "llegar a la plenitud de Cristo" (Ef 4, 13) en la cual "Dios será todo en nosotros" (1 Co 15, 28).
La última prueba de la Iglesia
675 Antes del advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que sacudirá la fe de numerosos creyentes ( Lc 18, 8; Mt 24, 12). La persecución que acompaña a su peregrinación sobre la tierra (cf. Lc 21, 12; Jn 15, 19-20) desvelará el "Misterio de iniquidad" bajo la forma de una impostura religiosa que proporcionará a los hombres una solución aparente a sus problemas mediante el precio de la apostasía de la verdad. La impostura religiosa suprema es la del Anticristo, es decir, la de un seudo-mesianismo en que el hombre se glorifica a sí mismo colocándose en el lugar de Dios y de su Mesías venido en la carne ( 2 Te 2, 4-12; 1Te 5, 2-3;2 Jn 7; 1 Jn 2, 18.22).
Pero lo dejan hasta aquí, quien no investiga se queda con esa impresión y todo el adorno que le incluyen. No obstante el numeral más importante nunca lo incluyen o si lo hacen no abundan sobre el mismo. Aquí lo incluyo y enfatizo en negrillas lo que desmiente toda la filosofía milenarista existente.
676 Esta impostura del Anticristo aparece esbozada ya en el mundo cada vez que se pretende llevar a cabo la esperanza mesiánica en la historia, lo cual no puede alcanzarse sino más allá del tiempo histórico a través del juicio escatológico: incluso en su forma mitigada, la Iglesia ha rechazado esta falsificación del Reino futuro con el nombre de milenarismo ( DS 3839), sobre todo bajo la forma política de un mesianismo secularizado, "intrínsecamente perverso" (cf. Pío XI, "Divini Redemptoris" que condena el "falso misticismo" de esta "falsificación de la redención de los humildes"; GS 20-21).
Entonces, ¿Por qué pensar en un acto divino que no está contemplado en la Revelación? Son muchos los que pensando en pluralismos, democracias, derechos y necesidades han pensado erradamente que la Doctrina es manipulable, manejable y hasta cuestionable. Por esas razones básicamente se han dado separaciones en la Iglesia, y el sectarismo surge a raíz de ese tipo de pensamiento limitante. La verdadera libertad está en la completa obediencia doctrinal y su aplicación debida al tiempo en que vivimos, pues de más está decir que la manera de ver la Doctrina hace 200 años no es aplicable a nuestro tiempo, pero eso no hace distinción en la Doctrina misma sino en nuestra manera de verla. La Iglesia desde sus inicios ha sido y seguirá siendo guiada a la verdad plena por el Espíritu Santo (Juan 16, 13) en ese sentido todo desvelo doctrinal no viene a ser un cambio en la doctrina sino un complemento de la misma.
El milenarismo tiene que verse a la luz de lo revelado, no con interpretaciones propias. El Rapto en definitiva es un concepto equivocado sobre la Segunda Venida de Jesús y una interpretación errónea a las palabras de Jesús sobre el fin del mundo. Específicamente este pasaje:
Mateo 24, 37-42:
Cuando venga el Hijo del hombre, sucederá como en tiempos de Noé.
En los días que precedieron al diluvio, la gente comía, bebía y se casaba, hasta que Noé entró en el arca; y no sospechaban nada, hasta que llegó el diluvio y los arrastró a todos. Lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre.
De dos hombres que estén en el campo, uno será llevado y el otro dejado. De dos mujeres que estén moliendo, una será llevada y la otra dejada. Estén prevenidos, porque ustedes no saben qué día vendrá su Señor.
La interpretación correcta no es la del Rapto sino la del Juicio Final véanlo en Mateo 25,31-33:
Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a la izquierda.
Si Jesús hablara de un rapto, ¿No creen que lo explicaría claramente y no hubiera esta aparente contradicción en el mismo Evangelio escrito por san Mateo? Es por ello imperativo no hacer calculaciones e interpretaciones fuera de contexto. Siempre debemos mirar la Revelación en su amplitud para poder ver, juzgar y actuar conforme a ella. De ese modo y confiados en que es la Santa Madre Iglesia la única llamada a interpretar la Revelación, no caeremos en conceptos equivocados como el Rapto y el Milenarismo.
Espero que esta humilde aportación les haya ayudado a ver lo errado del concepto milenarista del Rapto. Dios les colme de bendiciones.
¡Paz y bien! Con amor en Cristo y María