viernes, 4 de marzo de 2016

Carta del demonio a los sacerdotes.

Yo sé que tú eres sacerdote, y por eso quiero darte algunos consejos que te podrían ayudar.

El primero es que no te esfuerces tanto: ¡relájate! Descansa: el mundo jamás va a cambiar; los hombres no son libres: están condicionados por la genética, por la sociedad, por sus problemas psicológicos, por el medio ambiente…, en fin, por tantas circunstancias, que eso de pensar en que se pueden convertir es una utopía.

Por eso, no te sacrifiques: no des misa los lunes (¿qué importa que los fieles se queden sin misa un día a la semana?, como todos, tú también tienes derecho a descansar, y los domingos son muy pesados para un sacerdote); abre el servicio parroquial solo unas horas; no destines tiempo para a confesar a los feligreses o dirigirlos espiritualmente; tampoco organices o aceptes predicar muchos retiros, catequizar o dar charlas de formación: ya es suficiente trabajo tener que administrar una parroquia…

Antes se decía que el sacerdote que escogiera la parroquia más necesitada, pobre, apartada o peligrosa se santificaría más; hoy nadie cree esa clase de tonterías.

En las homilías no les hables a tus parroquianos de mandamientos ni normas de comportamiento; no los llenes de cargos de conciencia: eso los va a afectar. Déjalos vivir lo mejor que puedan. Que se diviertan, que disfruten lo que alcancen; al fin y al cabo, la vida ya es pesada… ¿Para qué ponerles más cargas? Piensa: ¿No es más caritativo dejarlos en paz? Háblales de lo que les guste, de cosas agradables, de cosas positivas: del bienestar, del único progreso que importa: el material. No se te ocurra tocarles el tema de su condenación, del Infierno ni mucho menos de mí… (que crean que yo no existo, ni el Infierno).

No hables de fiestas de precepto, ni de obligaciones ni de normas… (ahuyentarás a los fieles).

Nada les prediques de ayunos y abstinencias, ni expliques la diferencia que hay entre ambos. Eso de que hay que dominar la carne que se opone al espíritu y santificarse pasó de moda: que hagan apenas lo necesario para ayudar a los demás.

Nunca hables de la cruz: es lo que más alejamientos produce (disminuirá mucho la asistencia). Hablarles de mortificaciones es cosa de retrógrados, medioeval, inconcebible hoy; y de nada sirve.

Además, así te alabarán, se llenarán de admiración por ti. Eso no es falta de humildad, más bien es algo útil: serán muchos los que vendrán a ti y los que asistirán a los ritos que presides, y a todos ellos los podrás ayudar.

A propósito: conviértete en un cura “moderno”, de esos que piensan distinto a los antiguos, que todo lo creían pecado y mal. Cuando puedas, manifiesta tu oposición al celibato sacerdotal y tu aprobación al aborto y a las uniones homosexuales (no estarías de moda si no lo haces), a la adopción de hijos por parte de esas parejas del mismo sexo, etc.

No vale la pena que te arriesgues por la verdad: alguien despreciado o muerto poco o nada puede hacer.

Dile a quienes se divorciaron e iniciaron una nueva relación que pueden comulgar (y que la Iglesia va a cambiar la norma que tiene sobre esto), que no es pecado ser infiel ni vivir en unión libre, que no hay obligación de ir a misa… Enseña tus ideas propias, no lo que enseña la Iglesia. Ese supuesto “derecho” que tenían los católicos de que se les enseñara solo catolicismo es falso.

Usa un lenguaje desinhibido: llama a las cosas por el nombre que usan los jóvenes “actuales”, no temas que haya quienes te reprueben por vulgar y bajo: ellos son simplemente anticuados.

No uses sotana ni traje eclesiástico alguno (como el clerigman). Antes se pensaba que el sacerdote debía ser reconocible por un modo de vestir que pusiera de manifiesto su identidad y su pertenencia a Dios y a la Iglesia y, además, recordar así al mundo que Dios existe. Hoy, por el contrario, es necesario que los clérigos no se distingan de los demás, para hacerse más cercanos a ellos. El concepto de lo “sagrado” o “consagrado” está quedando en el pasado, y no es bueno que se les recuerde a los hombres que Dios existe.

Deja que los laicos de la parroquia tengan más participación: que hagan lo que quieran sin tu supervisión: que catequicen y prediquen con errores doctrinales, que enseñen espiritualidades heréticas y que organicen los grupos basados en amistades, envidias, intrigas…, y no en el servicio a Dios y a la comunidad.

No sigas lo que dice el Misal. Recuerda que tú eres dueño de la Liturgia; cámbiala como quieras: quita y añade lo que te parezca. La novedad es muy querida por los feligreses y tú eres mejor y sabes más que la Congregación para el culto divino y disciplina de los Sacramentos (como todo el Vaticano, que son unos retrógrados). Y si alguno dice que te falta humildad o te tilda de desobediente, ignóralo: ¡la Iglesia tiene que evolucionar! Eso de que “El que es fiel en lo poco…” es un argumento amañado. Y si te hablan de la obediencia de Cristo hasta la muerte, explícales que eso se aplica solo a Él. Mientras más se pierda el respeto por las cosas y personas sagradas, mientras más se gane libertad en esto, mejor: Dios estará más cercano.

Cambia las palabras de la Consagración: en vez de decir: “Esto es mi Cuerpo…”, di: “Este es mi Cuerpo…”; en vez de: “…que será entregado por vosotros y por muchos…”, di: “…que será entregado por vosotros y por todos los hombres…” (así me aseguro de que no haya Eucaristía).

No continúes esa costumbre monótona de usar siempre los ornamentos que se prescriben para las solemnidades, fiestas, memorias, ferias… ¿Qué importa si es una u otra? Eso no es desobediencia, sino diversidad. Además, en pleno siglo XXI los católicos ya no están para obediencias a normas…

No prepares los sermones con oración y sacrificios: sal y di lo que se te ocurra. Y no te importe si repites lo que ya se leyó o si no dejas una idea clara en quienes te escuchan, por tanto que divagas…

Trata la Hostia y el vino consagrados como unas simples cosas, como un signo, nunca como si Dios estuviera ahí presente, verdaderamente: tíralos, no les hagas reverencias, pasa por delante sin arrodillarte ante ellos… Así seguirá perdiéndose la fe en la presencia real de Dios en ese Sacramento.

Deja que los laicos entren cada vez más en el presbiterio y asuman también cada vez más las responsabilidades de los clérigos —así harías una Iglesia “abierta”—: que realicen las funciones reservadas a los sacerdotes y diáconos, que lleven la Hostia consagrada sin el más mínimo respeto…

Consecuente con lo que te acabo de decir, la evolución de la Iglesia es imperante: lo que antes se consideraba pecado, hoy debes llamarlo enfermedad. No hables de la Confesión sacramental: no es necesaria, sino para que las personas se desahoguen; es una terapia psicológica, como todos los ritos litúrgicos.

Conviene que tanto en público como en privado desautorices a la Iglesia y promuevas las divisiones. Habla cada vez más de una iglesia tradicionalista y de otra progresista, máxime si eres profesor de teología; así la dividirás más.

En este campo de la teología es bueno que se impulsen nuevas ideas e iniciativas (diferentes a las de la enseñanza tradicional de la Iglesia), que tanto enriquecen y que jamás se deberían rechazar, aunque parezcan traicionar la esencia misma de la fe: es necesario que la desanquilosemos y, por eso, que la desanclemos del Vaticano y del papa. Y, ya que hablamos del papa, promueve el rechazo a sus palabras y actuaciones y, si es novedoso de algún modo, llámalo anticristo y antipapa, y desautoriza su elección a cualquier costo: no es el Espíritu Santo quien lo eligió, sino el producto de un montón de intrigas y juegos políticos.

Acoge las nuevas ideas en las que se afirma que los evangelios no son fieles a la verdad histórica, sino que fueron escritos para una enseñanza y, por eso, tergiversaron los hechos. Del mismo modo, toma todo lo escrito en la Biblia como algo susceptible de interpretación libre y personal de cualquier teólogo e, incluso, de laicos.

Pero lo más importante para mis intereses es que dejes de orar, que no te confieses nunca, que te alejes la dirección espiritual (¿Qué puede saber otro de ti?) y que no reces el Oficio divino: no pierdas tu tiempo en esas tonterías; lo importante es que trabajes para mejorar tu entorno y el de los demás, para que este mundo sea mejor.

Un mundo mejor es en el que el progreso material se note; en el que las desigualdades desaparezcan; en el que haya armonía con el cosmos y una fraternidad universal, forjada por hombres y mujeres de carne y hueso, no por ángeles. Dios está muy ocupado en las cosas del Cielo, como para tener tiempo o interés en las problemáticas mundiales de la pobreza, la discriminación, la explotación, la sociedad de consumo que acaba con el bienestar, del hambre, la contaminación, la escasez de agua, la destrucción del hábitat, etc. Estos son problemas reales; los únicos auténticos problemas. Por estar rezando, los hombres descuidaron lo principal: sus vidas verdaderas aquí en la tierra.

Ten gran familiaridad con las mujeres: mantén con ellas relaciones más “abiertas”: salúdalas con besos y abrazos. Olvídate de que eres persona consagrada a Dios. ¿Acaso no son hijas de Dios y, por lo tanto, tus hermanas?

Y, cuando decidas ayudarme más, podrás buscar una para tenerla de amante…

O, si te atrae, entrégate a las relaciones homosexuales y, si puedes, viola niños. ¡Si supieras cuánto me ayuda que seas pedófilo!

Todo esto, ¿qué tiene de malo? ¡Tantos lo hacen! Las ciencias modernas dicen que eso está en la naturaleza humana y que esas fuerzas no se deben violentar.

Si haces todo esto, me ayudarás a destruir el plan de Dios y, lo que es mejor, podré llamarte HIJO MÍO. Y así conseguiremos que muchos más lo sean.

Tu amigo y, si así lo deseas, a partir de ahora: tu padre,

SATANÁS

! LA BUSQUEDA DE NUESTRO DIOS Y SUS FUNDAMENTO..!

EL dogma de la Trinidad, no fue conocido por el antiguo testamento.  Aunque algunos Padres y Teólogos creen hallar el dogma en los textos que hablan de Dios en plural: Gn. 1,26. 3,22. 11, 7. Is. 6,8 en las teofanías bíblicas de Gn. 16, 7-13. 18, 1-22. 21, 11-13.
En el nuevo testamento los pasajes trinitarios aparecen en las cartas de San Pablo, como expresión de la creencia de que  Dios, el Señor y el Espíritu tienen unidad en la divinidad.

Textos Bíblicos que nombran a las tres personas en un mismo nivel

2 Cor 13, 13: “La gracia del Señor  Jesucristo y el amor del Dios y la comunión del Santo Espíritu sean con todos vosotros”

1 Cor. 12, 4-6: “Hay diversidad de dones, pero uno es el Espíritu. Hay diversidad de ministerios, pero uno es el Señor. Hay diversidad de operaciones, pero un mismo Dios”.

Mt. 28, 19: “id pues… bautizándolos en el nombre del PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO.

Textos donde el Espíritu Santo y Jesucristo son como mediadores de Dios Padre

Jn. 1, 31-34: “Aquel sobre quien veas que baja el Espíritu Santo… ese es el que Bautiza con Espíritu santo. .

Lc. 4, 18-21: “EL espíritu del Señor está sobre mí”

Rm. 16, 20: La gracia del Señor Nuestro Jesús Cristo.


DOCTRINALES = CONCILIOS Y CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA

La Iglesia desde el principio profesó su fe en la Santísima Trinidad:

San Ignacio de Antioquia: el Dios nuestro, Jesús el Cristo…para que todo cuanto hagáis sea bien encaminado en carne y espíritu…en el Hijo y el Padre y el Espíritu.

San Policarpo: durante su martirio rezó así: “Tú, el inefable y verdadero Dios… te glorifico mediante el eterno y celeste sumo sacerdote JESUCRISTO, por el cual a ti y junto con el ESPIRITU SANTO sea la gloria ahora y por los siglos. Amén.

San Irineo: “Porque la Iglesia… recibió de los apóstoles la fe en un solo Dios, Padre Omnipotente… y en un solo CRISTO JESÚS, el Hijo de Dios… y en el Espíritu Santo.                                                                              
El Catecismo de la Iglesia católica en sus numerales:

 232. Menciona a la Santísima Trinidad al Bautizar al ser humano en el NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO.

234. LA Santísima Trinidad Misterio central de la fe y de la vida cristiana

237. La Trinidad es un misterio de fe en sentido estricto, uno de los “misterios escondidos en Dios” que no pueden ser conocidos si no son revelados desde lo alto” Concilio. Vaticano I.

253. La Trinidad es una, es un solo Dios en tres personas. 

Breve resumen de la Teología católica

APUNTES DE TEOLOGÍA
Breve resumen de la Teología católica

TEMA 1: NATURALEZA DE LA TEOLOGÍA
1.1. Definición y Objeto de la Teología
1.2. Fe y Teología
1.3. Teología como ciencia
1.4. Método propio de la Teología: las Fuentes Teológicas
1.5. Teología Positiva y Teología Especulativa
1.6. Unidad de la Teología y Pluralidad de las Disciplinas Teológicas
1.7. La Teología y la misión de la Iglesia: inculturación de la fe y evangelización
TEMA 2: LA REVELACIÓN
2.1 Concepto teológico de revelación
2.2 Hechos y palabras en el constituirse de la revelación
2.3 Cristo, culmen y centro de la Revelación
2.4 Signos de credibilidad de la revelación
2.5 Transmisión de la revelación a través de la Iglesia
TEMA 3: LA FE
3.1 Naturaleza de la fe teologal y propiedades
3.2 Inteligencia y voluntad en el acto de fe
3.3 Génesis de la fe: conocimiento de la credibilidad de la revelación; el juicio de credendidad
3.4 Credibilidad y vida de fe
3.5 Fe e Iglesia
TEMA 4: LA INSPIRACIÓN BÍBLICA
4.1. Canon de los libros sagrados
4.2. Naturaleza de la Inspiración Bíblica
4.3. Veracidad y santidad de la Sagrada Escritura
4.4. La interpretación Bíblica. Criterios racionales y teológicos
4.5. Teología y exégesis bíblica
TEMA 5: EL PENTATEUCO
5.1. Descripción general de su contenido
5.2. Origen mosaico e hipótesis críticas sobre tradiciones y fuentes en la  composición  del Pentateuco
5.3. Enseñanza teológica del Gen 1-11
5.4. Los relatos Patriarcales
5.5. Exodo y Alianza
5.6. Ideas fundamentales de la tradición Deuteronomista
TEMA 6: LIBROS PROFÉTICOS DEL A.T
6.1. Vocación y misión de los profetas
6.2. Importancia de los profetas y de su mensaje para el desarrollo de la revelación del A.T
6.3. Características de los libros proféticos: preexílicos, exílicos, postexílicos
TEMA 7: LOS LIBROS SAPIENCIALES DEL ANTIGUO TESTAMENTO
7.1 La sabiduría en Israel
7.2. Visión general de los libros sapienciales
7.3. Contenido y enseñanzas sobre Dios, sobre el hombre y sobre la vida moral y social
7.4. Los salmos: origen del Salterio y diversos géneros de Salmos
7.5. Valor religioso y proyección mesiánica
TEMA 8: LOS EVANGELIOS SINÓPTICOS Y LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES
8.1. Origen apostólico y formación de los evangelios
8.2. Peculiaridades literarias y teológicas de cada uno de los evangelios
8.3 El libro de los Hechos de los Apóstoles
8.4 Redacción y doctrina de Hechos
TEMA 9: "CORPUS IOANNEUM" Y EPISTOLAS CATOLICAS
9.1. Características literarias y contenido doctrinal del Evangelio de San Juan
9.2. Las epístolas de San Juan
9.3. Apocalipsis de San Juan
9.4 La Epístola de Santiago
9.5. La 1ª Epístola de San Pedro
9.6. La 2ª Epístola de San Pedro
9.7. La Epístola de San Judas
TEMA 10: EL CORPUS PAULINO
10.1. Cronología y agrupación
10.2. Pecado y Justificación en Romanos y Gálatas
10.3. Temas principales de I y II Corintios
10.4. Cristo y la Iglesia en las Epístolas de la Cautividad
10.5. Las Cartas Pastorales
10.6. Epístola a los Hebreos
TEMA 11: EL ACCESO RACIONAL A DIOS
11.1 Sentido de la pregunta humana acerca de Dios
11.2 La Respuesta dada desde la Experiencia Religiosa y desde la Filosofía
11.3 La Negación de Dios; Características del Ateísmo Contemporáneo
11.4 El Conocimiento Natural de Dios: su Importancia, Alcance y Sentido
11.5 El Dios Revelado; Fe y Conocimiento Teológico de Dios
TEMA 12: ELEMENTOS CENTRALES DE LA REVELACIÓN BÍBLICA SOBRE DIOS  
12.1. Antiguo Testamento: la presencia salvífica del Dios de Israel
12.2. El Nombre de Dios
12.3. Las Manifestaciones del Amor Paterno de Dios, Núcleo Central de la Revelación Neotestamentaria del Misterio de Dios
12.4. La Revelación del Padre en Jesucristo: Jesucristo, Hijo de Dios, Verbo Eterno, Hecho Hombre
12.5. El Espíritu Santo en los Textos del Nuevo Testamento
TEMA 13: NATURALEZA DEL CONOCIMIENTO TEOLÓGICO DE DIOS
13.1 Sentido y valor del conocimiento Analógico de Dios: “Analogía Entis”. “Analogía Fidei”
13.2. Dios y la cuestión del ser: Principales aspectos Teológicos
13.3. “Dios es Amor”: Significado y Alcance Teológico de esta verdad Revelada
TEMA 14: PRINCIPALES HITOS HISTÓRICO-TEOLÓGICOS DEL DESARROLLO DEL DOGMA TRINITARIO
14.1. Hasta la proclamación del Símbolo niceno-constantinopolitano del 381
14. 2. Elementos de la Teología Trinitaria Agustiniana: La Noción de Relación y La Analogía Psicológica
14.3. Rasgos Centrales de la Elaboración Sistemática Trinitaria de Santo Tomás de Aquino
14.4. La Cuestión del “Filioque” en el pasado y en la actualidad
TEMA. 15: LA TEOLOGÍA TRINITARIA CONTEMPORÁNEA
15.1. La Enseñanza Trinitaria del Concilio Vaticano II
15.2. La Enseñanza Trinitaria de Juan Pablo II
15.3. La Cuestión Teológica de la relación entre la Trinidad inmanente y la Trinidad económica
15.4. Teología de la Cruz y la Reflexión Trinitaria
15.5. El Misterio Trinitario y Espiritualidad Cristiana
TEMA 16: LA CREACIÓN
16.1. El misterio de la Creación del mundo en el conjunto de la fe de la Iglesia
16.2 La Creación en la Sagrada Escritura y en el Magisterio
16.3. Noción teológica de Creación
16.4. Las criaturas: ángeles, hombres, seres materiales
16.5. La bondad del mundo creado
TEMA 17: LA PROVIDENCIA DIVINA Y EL GOBIERNO DEL MUNDO
17.1. La doctrina teológica sobre la providencia
17.2 El problema del mal
17.3 Providencia divina, acción y libertad humana
17.4 Teología de la Creación, trabajo y ecología
17.5 La autonomía de las realidades terrenas: su fundamento y sentido
TEMA 18: EL SER HUMANO, CRIATURA DE DIOS
18.1. Los relatos del génesis
18.2. Creación del Varón y de la mujer
18.3. El hombre, imagen de Dios
18.4. Características de la persona
18.5. El Alma Humana; la unidad anímico-corporal del ser humano
TEMA 19. JUSTICIA Y PECADO ORIGINAL
19.1. Intimidad del hombre con Dios en la situación originaria
19.2. Tentación y caída
19.3. El pecado original: existencia, naturaleza y consecuencias
TEMA 20: LA ENCARNACIÓN DEL HIJO DE DIOS
20.1. El misterio de Cristo según la Sagrada Escritura
20.2. Los títulos Cristológicos
20.3. Enseñanza de los grandes concilios Cristológicos
20.4. Unión hipostática
20.5 Conmunicatio idiomatum..
20.6. Cuestiones en torno al concepto moderno de persona. Su influencia en cristología
20.7. Instrucción Mysterium Filii Dei
TEMA 21: LA HUMANIDAD DE CRISTO
21.1. Testimonio bíblico sobre la perfección humana de Cristo
21.2. La conciencia mesiánica de Cristo
21.3. La explicación teológica sobre la perfección de la humanidad del verbo encarnado: Santidad y Gracia; ciencia; voluntad y libertad impecables
21.4. La coexistencia de la plenitud de gracia y de la condición de viador
TEMA 22: CRISTO REDENTOR
22.1. La triple función redentora de Cristo: Profeta, Sacerdote, Rey
22.2. Valor salvífico de todos los misterios de la vida, muerte y glorificación de Jesús
22.3. El misterio pascual: muerte, resurrección y ascensión de Jesucristo
22.4. El modo de la redención: satisfacción, mérito y eficiencia
22.5. Frutos de la Redención: liberación y reconciliación
TEMA 23: MARÍA, MADRE DE DIOS Y MADRE NUESTRA
23.1. Maternidad Divina de María
23.2. Concepción Inmaculada. Plenitud de Santidad
23.3. Virginidad Perpetua
23.4 Participación de María en la obra salvífica de Cristo
23.5 Cooperación de María a la Redención in facto esse (redención subjetiva)
23.6. Asunción al Cielo
23.7 María, Mediadora y Corredentora
23.7. Madre de la Iglesia
TEMA 24: LA IGLESIA DE CRISTO
24.1 Cristo, fundamento y Fundador de la Iglesia
24.2 Reino de Dios e Iglesia en la predicación de Jesús
24.3 Aspectos del misterio de la Iglesia
24.4 Notas de la Iglesia
24.5 La Iglesia, Pueblo de Dios y Cuerpo Místico de Cristo
24.6 Misión de la Iglesia
TEMA 25: DIMENSIÓN JERÁRQUICA DE LA IGLESIA
25.1 Pedro y los demás apóstoles
25.2 La sucesión apostólica
25.3 La sacramentalidad del Episcopado
25.4 El Primado del Papa
25.5 El Colegio de los Obispos
25.6 Potestad y servicio en la Iglesia: la triple función de enseñar, santificar y gobernar
TEMA 26: LOS SACRAMENTOS
26.1. La sacramentabilidad en la economía de la salvación
26.2. Concepto y número de los sacramentos
26.3. Elementos que integran el signo sacramental
26.4 Cristo, autor de los sacramentos
26.5. La potestad e intención del ministro
26.6. La capacidad e intención del sujeto
26.7. Efectos de los sacramentos
TEMA 27: LA LITURGIA
27.1. Naturaleza de la liturgia: actualización de la obra de la salvación y el culto de la Iglesia unida a Cristo Sacerdote
27.2. La liturgia, fuente y cumbre de la vida de la Iglesia
27.3. Dimensión simbólica de la liturgia
27.4. La vida cristiana como culto a Dios
TEMA 28: SACRAMENTOS DE INICIACIÓN CRISTIANA: BAUTISMO Y CONFIRMACIÓN
28.1. Naturaleza, Efectos, necesidad, Sujeto y Ministro del  Bautismo
28.2 El Carácter cristiano como Participación en el Sacerdocio de Cristo
28.4. Naturaleza, ministro, Sujeto y Efectos de la Confirmación
TEMA 29: El SACRIFICIO SACRAMENTAL DE LA EUCARISTÍA I
29.1 Introducción
29.2 Enseñanzas Bíblicas sobre la Eucaristía
29.3 Testimonios de la Tradición y Definiciones del Magisterio
29.4 La presencia verdadera, real y substancial de Cristo en la Eucarisita
29.4 Transubstanciación
29.5 Teorías teológicas recientes y orientaciones del Magisterio
TEMA 30:  EL SACRIFICIO SACRAMENTAL DE LA EUCARISTÍA II
30.1 La Eucaristía prefigurada en la Pascua judía
30.2. La Eucaristía sacrificio de la Nueva Alianza
30.3. Relación de la Misa al Calvario y la Última Cena
30.4. Naturaleza del Sacrificio de la Misa
30.5. Fines y Frutos del Sacrificio Eucarístico
TEMA 31: EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA
31.1. Reconciliación y penitencia en la Sagrada Escritura
31.2. Cristo transmite a la Iglesia la potestad de perdonar los pecados
31.3. Estructura sacramental de la reconciliación cristiana
31.4. Partes del sacramento
31.5. Forma de la celebración del sacramento, la confesión personal, forma ordinaria
TEMA 32. EL SACRAMENTO DE LA UNCIÓN DE LOS ENFERMOS
32.1. La enfermedad y la muerte, momentos de prueba para el hombre
32.2. Naturaleza, efectos, sujeto y ministro del sacramento de la Unción
TEMA 33: SACRAMENTO DEL ORDEN
33.1. Institución del Sacerdocio Cristiano
33.2. Naturaleza del sacerdocio ministerial; sus grados
33.3.  Ministro y sujeto del sacramento del Orden
TEMA 34: EL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO
34.1. El matrimonio, realidad querida por Dios desde la creación del hombre y elevada por Cristo a la condición de sacramento
34.2 Unidad e indisolubilidad, propiedades esenciales del matrimonio
34.3 Los cónyuges, ministros y sujetos del matrimonio
34.4. Los efectos del Matrimonio
34.5 Fines del matrimonio y amor conyugal 256
34.6 La familia, Iglesia doméstica
TEMA 35: LA DIVINIZACIÓN DEL HOMBRE POR LA GRACIA
35. 1. La Nueva Alianza
35.2. La comunión de Dios y la gracia santificante
35.3. Naturaleza de la gracia santificante
35.4. Gracia e inhabitación
35. 5. Gracia habitual y actual. Gracia y libertad de los actos
TEMA 36: VIDA DEL HOMBRE, REALIZACIÓN DE SU VOCACIÓN DIVINA
36.1. El actuar Libre del Hombre y su Perfeccionamiento Personal 265
36.2. Actuar Moral y Fin Último
36.3 Las obras del cristiano, expresión de la justificación recibida: 267
36.4 Imitación y seguimiento de Cristo: moral de los hijos de Dios
TEMA 37: VIDA MORAL Y VIDA ESPIRITUAL
37.1. La santidad como expresión de la vida espiritual cristiana
37.2. La llamada universal a la santidad
37.3. El camino hacia la santidad: oración, lucha ascética y fidelidad a la vocación divina
TEMA 38: LEY Y CONCIENCIA
38.1. La ley moral, participación de la razón humana en la sabiduría divina
38.2. Autonomía y heteronomía morales
38.4. Personalización de la ley moral por la conciencia
38.5. División y propiedades de la conciencia
TEMA 39: EL ACTO MORAL
39.1. Su estructura personal
39.2. Objeto, fin y circunstancias
39.3. Impedimentos del acto moral
39.4. El problema de los actos indiferentes
39.5. Actos y actitudes. La opción fundamental
TEMA 40: ESENCIA Y CONSECUENCIAS DEL PECADO
40.1. Noción teológica del pecado
40.2. Pecado mortal y pecado venial
40.3. Pecado y opción fundamental
40.4. Efectos del pecado
40.5. Pecado social y estructuras de pecado
TEMA 41: VIRTUD Y VIDA MORAL
41.1. Naturaleza de la virtud
41.2. Esquema general de las virtudes
41.3. La conexión o relación entre las virtudes
41.4. La caridad, sintesis de la perfección cristiana
41.5. Los dones del Espíritu Santo
TEMA 42: LA VIRTUD DE LA FE
42.1 Enseñanzas bíblicas sobre la fe
42.2  La fe, fundamento de la vida cristiana
42.3 Obligación de profesar, conservar y extender la fe
42.4 Pecados contra la fe
42.5 Fe y vida de fe: la fe que obra por la caridad
TEMA 43: LA VIRTUD DE LA ESPERANZA
43.1 Enseñanzas bíblicas sobre la esperanza
43.2 Esperanza y condición viadora del hombre
43.3 Pecados contra la esperanza
TEMA 44.: LA VIRTUD DE LA CARIDAD
44.1. Enseñanzas Bíblicas sobre la Caridad
44.2. El primado de la Caridad en la vida cristiana
44.3. Existencia, extensión y orden del precepto de la Caridad
44.4. Pecados contra la Caridad
TEMA 45: LA VIRTUD DE LA JUSTICIA
45.1. Concepto bíblica y filosófico de la justicia
45.2. Divisiones de la justicia
45.3. La Justicia, virtud básica de la convivencia social
45.4. Justicia y Doctrina Social de la Iglesia
45.5. Pecados contra la Justicia
45.6. La reparación del mal y la instauración de la Justicia como obligación moral
TEMA 46: LAS VIRTUDES DE LA FORTALEZA Y TEMPLANZA
46.1. Sensibilidad y Razón en la Vida Humana
46.2. Objeto y Características de las Virtudes de la Fortaleza y de la Templanza. Su Importancia en el Desarrollo Moral y Ascético del Hombre
TEMA 47: LA VIRTUD DE LA CASTIDAD
47.1 Valor y Sentido de la Sexualidad
47.2 Principios de la Ética Sexual
47.3 Pecados contra la Castidad
47.4 La Formación en la Castidad y su Importancia en el Desarrollo de la Persona
TEMA 48: ESCATOLOGÍA INDIVIDUAL
48.1 Noción de escatología
48.2 Aspectos escatológicos de la predicación de Jesús
48.3 La muerte como término del estado de viador
48.4 Juicio particular
48.5 Inmortalidad del alma y escatología intermedia
48.6 El purgatorio
48.7 La reprobación
TEMA 49: VIDA ETERNA Y VISIÓN BEATÍFICA
49.1. Enseñanzas Bíblicas sobre la Vida Eterna
49.2. La Visión de Dios en la S.E. y en el Magisterio de la Iglesia
49.3. Visión Intuitiva de la Esencia Divina y Lumen Gloriæ
TEMA 50.  ESCATOLOGÍA UNIVERSAL
50.1. Parusía y transformación del mundo
50.2. El juicio universal
50.3. El dogma de la resurrección de la carne; dotes del cuerpo resucitado
50.4. Los cielos nuevos y la tierra nueva

domingo, 28 de febrero de 2016

La parábola del sembrador es conocimieto de la palabra de Dios.

Es común, que cuando queremos enfatizar algo lo repetimos mas de una vez. De igual modo, aunque todo lo que hay en la Palabra de Dios es importante, cuando se repite más de una vez, obviamente tiene una importancia especial e igualmente se le debe poner más atención. Uno de esos pasajes repetidos varias veces es la parábola del sembrador. Esta parábola aparece tres veces en cuatro de los resúmenes de la vida de Jesucristo. Por lo cual, sería interesante examinarla y ver qué es eso de importancia especial que Dios quiere ensañarnos.

1. La parábola

La parábola del sembrador se registra en: Mateo 13:1-8, Marcos 4:1-9 y Lucas 8:4-8. Vamos a tomar como punto de partida el registro que viene en Lucas, donde leemos:
Lucas 8:4-8
“Juntándose una gran multitud, y los que de cada ciudad venían a él, les dijo por parábola: El sembrador salió a sembrar su semilla; y mientras sembraba, una parte cayó junto al camino, y fue hollada, y las aves del cielo la comieron. Otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad. Otra parte cayó entre espinos, y los espinos que nacieron juntamente con ella, la ahogaron. Y otra parte cayó en buena tierra, y nació y llevó fruto a ciento por uno. Hablando estas cosas, decía a gran voz: El que tiene oídos para oír, oiga.”
El tiempo en que Jesús escogió decir esta parábola no fue accidental. Como el verso 4 dice: “Juntándose una gran multitud, y los que de cada ciudad venían a él, les dijo por parábola...” Jesús dijo está parábola cuando había venido mucha gente a él a escuchar la Palabra de Dios. Como veremos mas adelante, la parábola trata sobre el escuchar la Palabra de Dios. Así que Jesús, diciendo esta parábola, quería poner al tanto de las opciones que tenían a todos aquellos que habían venido a él.

2. “Junto al camino”

Con un vistazo al pasaje anterior vemos que trata de semilla que cayó en diferentes tipos de terreno, el primero de estos fue “junto al camino”. Lucas 8:5 dice:
Lucas 8:5
“El sembrador salió a sembrar su semilla; y mientras sembraba, una parte cayó junto al camino, y fue hollada, y las aves del cielo la comieron.”
Algunas de las semillas que el sembrador sembraba cayeron “JUNTO al camino” y no brotó, ni dio fruto, sino que fue devorada por las aves del cielo.
La explicación de ésta parábola viene en algunos versos mas adelante. En Lucas 8:11-12 dice:
Lucas 8:11-12
“Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios. Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven.”
También Mateo 13:39 explica la misma parte:
Mateo 13:19
“Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.”
De acuerdo a los pasaje anteriores, la semilla de la que se habla es LA PALABRA DE DIOS o “la palabra del reino”. Sin embargo, esta Palabra no el el mismo resultado en todas partes, ya que su eficacia depende del terreno donde caiga. Uno de los posibles tipos de terreno es “junto al camino”, el cual, de acuerdo a la interpretación de la parábola, está compuesto por la gente que aunque escuchen la Palabra de Dios “no la entienden”. Lo que se quiere decir con “no la entienden” lo veremos desde el contexto. La palabra griega que se traduce como “entender” en el pasaje anterior es el verbo “suniemi” que se usa 6 veces en Mateo 13, 5 en cuanto a la parábola se refiere. Así que en Mateo 13:13-15 dice:
Mateo 13:13-15
“.... viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden (en griego: suniemi). De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis [en griego: suniemi]; Y viendo veréis, y no percibiréis. PORQUE [esta es al razón por la que no entienden aunque tienen oídos] el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y CON EL CORAZÓN ENTIENDAN [griego suniemi], Y se conviertan, Y yo los sane.”
Mientras que con los oídos se escucha la Palabra de Dios, con el corazón (la parte interior de la mente) se “entiende”. Por eso, no es un simple entendimiento mental de la Palabra de Dios a lo que se refiere la parábola del sembrador. Más bien es un entendimiento, una aceptación de la Palabra de Dios con el corazón, la parte interior de la mente. Es por eso que el resultado de la semilla no depende de la semilla en sí, la Palabra, sino del terreno, el corazón de aquellos que escuchan la Palabra de Dios. La misma semilla al caer en diferentes terrenos, esto es, en corazones de diferente calidad, dan resultados distintos. Cuando el corazón se ha engrosado la semilla de la Palabra de Dios será como si cayera junto al camino. No va a brotar ni mucho menos a dar fruto. Como en 2 de Corintios :3-4 y Efesios 4:17-19 dice:
2 de Corintios 4:3-4
“Pero si nuestro evangelio está aún ENCUBIERTO, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.”
También Efesios 4:17-19
“Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el ENTENDIMIENTO ENTENEBRECIDO, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, POR LA DUREZA DE SU CORAZÓN; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.”
Hay gente que tiene el entendimiento “encubierto” y no pueden “entender”, no porque la Palabra sea algo difícil de entender, sino porque sus corazones están engrosados, duros, no permiten que la semilla de la Palabra crezca. En cuanto a la palabra griega traducida como “dureza” en el pasaje anterior de Efesios, es la palabra “porosis” que significa “dureza, insensibilidad”. Es la misma palabra que se usa en Marcos 3:5 que describe el corazón de un grupo característico de gente que tanto persiguió a Jesús: los Fariseos:
Marcos 3:5
“Entonces [Jesucristo], mirándolos [a los Fariseos(ver Marcos 2:24)] alrededor con enojo, entristecido por la dureza [porosis] de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana.”
¡Los Fariseos tuvieron al Señor Jesucristo, al Hijo de Dios, frente a ellos! Vieron y escucharon al más grande maestro, al hombre más grandioso que pasó por la faz de la tierra. Y aún así no creyeron en él. ¿La razón? Sus corazones estaban endurecidos, insensibles y de ese modo inapropiados para la recepción y crecimiento de la semilla de la Palabra. No era la semilla, la Palabra, que no era buena, sino la TIERRA, sus corazones que estaban duros.

3. La segunda categoría

Habiendo examinado el primer tipo de terreno en el cual cae la semilla de la Palabra de Dios, vamos a continuar con el segundo. Mateo 13:5-6 nos habla al respecto:
Mateo 13:5-6
“Parte [de la semilla] cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.”
Una semilla puede brotar en diferentes tipos de terreno. Sin embargo, no va a sobrevivir y dar fruto en todos ellos. Uno de los terrenos en el cual la semilla, aunque inicialmente brotará, finalmente no sobrevivirá es en los pedregales. La razón por la que la semilla no puede sobrevivir ahí es porque las piedras no permiten que las raíces profundicen y encuentren humedad. Así que se seca.
Escogiendo el registro de Marcos para la explicación de esta parte de la parábola leemos:
Marcos 4:16-17
“Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, AL MOMENTO la reciben con gozo; pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan.”
Como podemos ver, los pedregales están compuestos de gente que escucha la Palabra, la recibe inmediatamente y de hecho con alegría. Sin embargo, no dura mucho, porque cuando la persecución y la aflicción viene, esa gente, de nuevo inmediatamente, tropieza. Como es obvio, el problema que finalmente causa su caída es que son muy débiles en persecución y aflicción. Así que, cuando el enemigo trae cosas como esas sobre ellos, caen inmediatamente. El tropiezo no es causado porque la aflicción es muy pesada como para que la puedan soportar, porque en 2 de Corintios 4:17, 1 de Corintios 10:12-13 y 1 de Pedro 5:10 dicen que la aflicción será fácil y no más de lo que podamos soportar (1 de Corintios 10:12-13). Sino que es causada porque no están dispuestos a demostrar ni siquiera la más mínima resistencia frente al diablo [caen inmediatamente, tropiezan]. Como en Santiago 4:7 dice:
Santiago 4:7
“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.”
También en 1 de Pedro 5:8-9 dice:
“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.”
Si no resistimos al diablo, no huirá de nosotros. De lo contrario, devorará a aquellos que no lo resisten. A esta categoría de alimento potencial para del diablo pertenece este tipo de gente. Cuando el diablo viene trayendo aflicciones, inmediatamente caen convirtiéndose en fácil alimento para el. Tienen un buen principio pero desafortunadamente un mal final.

4. La tercer categoría

Habiendo considerado las primeras dos categorías de gente que escucha la Palabra, continuaremos con la tercera. Marcos 4:7 dice:
Marcos 4:7
“Otra parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron y la ahogaron, y no dio fruto.”
El tercer tipo de terreno en el que la semilla cae es entre los espinos. La semilla que cayó en este terreno se ahogó sin dar fruto. Para entender a lo que se refiere esta parte de la parábola, vamos a Marcos 4:18-19 que dice:
Marcos 4:18-19
“Estos son los que fueron sembrados entre espinos: los que oyen la palabra, pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa.”
Desafortunadamente, esta tercer categoría de gente es problemática también. El problema con esta categoría es que la Palabra de Dios es guardada en sus corazones junto con otras cosas como “los afanes de este mundo, el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas”. Estas cosas finalmente actúan como espinas en el crecimiento de la Palabra ahogándola haciéndola infructuosa. Por otro lado, en cuanto a lo que la gente de esta categoría hace, Jesucristo dijo:
Mateo 6:25-34
“Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.”
PRIMERO son las cosas del reino de Dios Y LUEGO todas las demás cosas. Si aplicamos este principio, todas las demás cosas nos serán añadidas. Si no lo aplicamos, sino que ponemos primero en nuestra lista de prioridades como afanes y cosas así, entonces esas cosas ahogarán la Palabra de Dios haciéndola infructuosa.

5. La cuarta categoría

Hasta el momento hemos examinado tres tipos de terreno en el que cae la semilla de la Palabra. Desafortunadamente, ninguno de ellos pudo hacer a la semilla fructífera. Así que el primer terreno, que era “junto al camino” era tan duro que la semilla no pudo brotar. También el otro eran los pedregales, que no permiten que la semilla eche raíz profunda. Finalmente el tercero era los espinos, que ahogan la semilla y la hacen infructuosa. Habiendo visto tres categorías ineficaces, es momento de ver la BUENA tierra, la tierra en la que la semilla de la Palabra cae y lleva fruto. Mateo 13:8 dice:
Mateo 13:8
“Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.”
La explicación viene en Mateo 13:23
“Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende [en griego suniemi] la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.”
Esta vez la semilla no cayó junto al camino, o en los pedregales o entre espinos, sino en BUENA TIERRA, compuesta de gente que escucha la Palabra Y LA ENTIENDE [en griego: suniemi]. Como en Lucas 8:15 lo explica:
Lucas 8:15
“Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con CORAZÓN BUENO Y RECTO RETIENEN la palabra oída, y dan fruto con PERSEVERANCIA.”
Como podemos acordarnos, la primer categoría de gente no pudo “entender”, recibir, la Palabra porque sus corazones estaban endurecidos, insensibles. De lo contrario, la gente de esta única fructífera categoría ENTIENDE la Palabra poniéndola en su corazón BUENO y RECTO. Esta categoría fructífera tiene todo los que las otras infructuosas categorías no tienen. En la primera, la gente tenía los corazones endurecidos, aquí las corazones son BUENOS Y RECTOS. También, en la segunda categoría la gente no tiene duración y caen a la primer aflicción, en la buena tierra la gente es perseverante (“dan fruto CON PERSEVERANCIA” como el texto dice) y no se dan por vencidos. Finalmente, aunque en la tercer categoría la Palabra de Dios se ahogó por los diversos afanes y deseos que estaban en primer lugar, en la buena tierra es RETENIDA en los corazones de esa gente, sin perder su posición por culpa de cualquier otra cosa. Esta es la categoría fructífera. La única que lleva fruto. Y como Cristo dijo en Juan 15:
Juan 15:1-2, 4-5, 8, 16
“Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; ytodo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.”
Dios limpia cada pámpano que lleva fruto para que lleve aún mas. Entre más fruto lleve, Dios se glorifica más.

6. Conclusión

Entonces para concluir. La Palabra de Dios es hablada a varios tipos de gente. Sin embargo, los resultados serán diferentes mientras sea distinta la calidad del corazón de los que escuchan Su Palabra. Unos la van a rechazar, otros a aceptar hasta la primera aflicción, otros la recibirán pero eventualmente no la tendrán como prioridad y pondrán otras cosas primero (afanes, riquezas, otros deseos), y finalmente, otros la mantendrán en un corazón bueno y recto llevando fruto. Es por eso que Jesús, al terminar la interpretación de la parábola dijo: “Mirad, pues, cómo oís” (Lucas 8:18). Porque no se trata solo de oír la Palabra sino de CÓMO la oyes, porque puede que muchos escuchen la Palabra, pero solo aquellos que la escuchan y la retienen en un corazón recto y bueno llevarán fruto. Continuemos todos en esta categoría